El flux (o fundente) es un compuesto químico que se aplica sobre las superficies a soldar para eliminar la capa de óxido del metal, evitar que se vuelva a oxidar mientras está caliente y reducir la tensión superficial del estaño fundido. Sin flux el estaño no “moja”: queda en bolitas, no se adhiere al pad y la unión sale fría, opaca y frágil.
En reparación de celulares se usa en casi todos los trabajos sobre placa: cambiar un conector de carga, hacer reballing de un IC, levantar un chip BGA, reparar pistas o desoldar con malla. Un buen flux hace que el estaño fluya solo hacia donde tiene que ir, acorta el tiempo con la punta o el aire caliente sobre la placa y protege los componentes vecinos.
En electrónica se usan fluxes a base de resinas (colofonia) de baja actividad y no corrosivos. Los fluxes ácidos de plomería o chapa no van en placas: son muy activos, quedan conductores y corroen las pistas con el tiempo.